Hay escenas que por sí mismas justifican ver una película. El maravilloso tango que se marcan Al Pacino Gabrielle Anwar en “Esencia de Mujer” es una de ellas. La cinta es brillante en su conjunto, las interpretaciones son soberbias(Pacino obtuvo un merecido Oscar por el personaje de Frank Slade) e incluso tiene su mensaje final, ese que hace que te quedes un buen rato pensando después de verla. Y es que, en la vida y en el tango , si te equivocas, sigue bailando…  

Sin embargo, dejaremos la reseña del filme para otro día y hoy hablaremos de la famosa escena del tango. Pocos fragmentos del séptimo arte son capaces de transmitir tantas cemociones en tan poco espacio de tiempo y sin palabras. Simplemente dejando actuar a estos dos maravillosos actores al ritmo del “Tango por una cabeza” de Gardel, se describe la intención de la película.Un homenaje a la vida y a las cosas buenas que en ella nos encontramos. Simbolizadas en un baile cautivador en el que sobran las palabras,todo se comunica a través de los gestos, los pasos, la música… Nunca el lenguaje no verbal fue capaz de decir tanto. Basta con observar los movimientos de la actriz al principio y al final de la pieza para darse cuenta de su progresivo cambio de actitud ¿Cuánto valdría convertirse en Frank Slade en esos momentos? No digo más, simplemente disfruten, sólo quedar pulsar el “play” y dejar que los sueños empiecen a volar.          

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El director de cine norteamericano, Martin Scorsese, está de actualidad en nuestro país ya que será el encargado de filmar el tradicional spot navideño de la firma catalana de cava Freixenet. Sin embargo, más allá de sus próximos proyectos, ha llegado la hora de que nos detengamos en la filmografía de uno de los cineastas más importantes de los últimos tiempos.

 El ganador de un Oscar por “Infiltrados“, nació en 1942 en el barrio neoyorquino de Queens, donde fue criado en un ambiente de marcado carácter italoamericano. A finales de los 50 e influenciado por el cine de maestros como Orson Welles o John Ford abandona sus intenciones de ingresar en un seminario para dedicarse por completo al séptimo arte. En 1963 inició sus estudios de Cinematografía en la Universidad de Nueva York, donde filmó sus primeros cortos. Después de graduarse en 1966, dirigiría tres años después su primera película “¿Quién llama a mi puerta?”, protagonizada por su compañero de estudios Harvey Keitel.  Su primer gran éxito le llegaría de la mano de “Malas Calles” (1973), dónde  comenzó su fructífera relación con Robert De Niro. A partir de entonces, la historia de éxitos entre director y actor continuaría a lo largo de las carreras de ambos, con títulos como “Taxi Driver” (1976), “New York, New York” (1977) o “Toro Salvaje”(1980). Taxi Driver se hizo con la Palma de Oro en el Festival de Cannes y obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar incluida la de mejor película.

La particular visión dramatizada de la vida del boxeador Jake LaMotta en “Toro Salvaje”(1980) consiguió que Scorsese filmara una de sus mejores películas. Este “biopic” fue un éxito de crítica y público y sirvió para que Robert De Niro obtuviera el Oscar de la Academia por su actuación.

 En 1986 Scorsese cambia de registro para dirigir “ El color del dinero” con Tom Cruise  y Paul Newman como actores principales. Un año después  su filme religioso “La última tentación de Cristo se convertiría en una de sus películas más polémicas, que sin embargo le sirvió para obtener una nueva nominación al Oscar al Mejor Director, premio que tampoco obtuvo en esta ocasión. Su siguiente gran película  llegaría en 1990 con “Uno de los Nuestros”,una recreación de la mafia italoamericana en la que vuelve a colaborar con su actor fetiche Robert De Niro.

 

Su remake de “El cabo del miedo” en 1992 fue un verdadero éxito de taquilla en todo el mundo, lo que probó la capacidad de Scorsese para rodar proyectos dedicados al gran público. Tres años después , el director italoamericano y De Niro colaboraron por última vez hasta la fecha en “Casino”, un “espejo” sobre el mundo del juego en el Las Vegas de los años 70.

Leonardo Di Caprio tomaría el relevo de De Niro a partir de entonces como actor predilecto de Scorsese. Junto al actor de Titanic rodaría algunas de sus últimas películas  “Gangs of New York”( 2002), El Aviador (2004), o la película que le proporcionó el tan ansiado Oscar al Mejor Director que tantas otras veces  se le había negado: “Infiltrados”(2006).

 

Con esta revisión del clásico moderno del cine oriental “Infernal Affairs”, Scorsese logró el premio que durante más de 20 años se le resistía. Sus próximos proyectos son un documental sobre la  trayectoria de los Rolling Stones y el mencionado spot publicitario de Freixenet… Martin, nos vemos estas Navidades.                     

 

Nip Tuck: A golpe de bisturí narra la vida de dos afamados cirujanos plásticos de Miami, Christian Troy (Julian McMahon) y Sean McNamara ( Dylan Walsh), aparentemente opuestos en sus valores, inquietudes y estilos de vida, pero más similares de lo que se puede apreciar en un principio.

Mientras Sean es el padre de la  típica familia “feliz” americana, con su parejita de hijos y su complaciente esposa, Christian es todo lo contrario, un solteron empedernido que se aprovecha de su condición de cirujano para beneficiarse a las modelos más bellas del sur de Miami. A medida que transcurren los capítulos y vamos conociendo las situaciones extremas a las que se enfrentan los personajes, descubrimos que ni Sean está tan satisfecho con su ,en teoría, idílica vida familiar, ni Christian es feliz a medida que ve pasar modelos siliconadas por su cama. A ambos les falta “algo” y a lo largo de las cuatro temporadas de la serie (la quinta comienza el próximo 30 de octubre en el canal de cable FX Networks norteamericano) se esfuerzan , sin resultado, por encontrarlo.

Nip Tuck no es apta para personas hipersensibles ni fáciles de escandalizar. El sexo, las situaciones límite y la polémica impregnan cada uno de los capítulos. Las aventuras de McNamara y Troy son una verdadera bofetada a la moralidad estadounidense. Con una crítica mucho más agresiva y ácida de la que se puede ver en películas como American Beauty, desmonta los tópicos sobre lo que es bueno o malo, justo o injusto, o moralmente correcto.

Los protagonistas resuelven en cada episodio una operación de cirugía estética con unos pacientes de lo más variopintos(desde la actriz en horas bajas adicta a la cirugía, a un ventrílocuo obsesionado con parecerse a su muñeco) cada uno de ellos nos plantea un dilema moral sobre la condición humana y lo que es capaz de necesitar para alcanzar la “felicidad”. Paralelamente a la trama de las operaciones, el espectador contempla sorprendido (y sobre todo en las dos primeras temporadas, irremediablemente enganchado) hasta que situaciones extremas son llevados los cirujanos y sus seres queridos, para explorar una amplia gama de sentimientos humanos.

Nip Tuck no es una serie corriente, es, como su propio nombre indica, un bisturí hacia lo más profundo de las personas. El amor, la amistad, la felicidad… Cada uno de los personajes prueba en alguno de los 60 capítulos “la oscuridad del alma”, o hacia aquella elección de una brutalidad exagerada que nos cambiaría la vida para siempre. ¿Hasta dónde llega la moral y la ética de las personas en este tipo de situaciones? ¿Qué elección es la correcta en cada caso?

Son preguntas que se plantean a lo largo de toda la serie que cuenta con dos temporadas iniciales sublimes y con otras dos donde, a pesar de que se mantiene cierta calidad y aprecio por los personajes, las situaciones pasan a ser excesivamente exageradas e inverosímiles.

En fin, no os la perdáis, si sois capaces de soportar el primer capítulo (una muestra de lo peor de esta gran serie)no os decepcionará y ,seguramente, os mantenga enganchados a los televisores una buena temporada.                                   

                    

Europa se resiste a la “eñe”

septiembre 17, 2007

 

La “ñba” de los Gasol, Calderón y Garbajosa se las prometía muy felices cuando, una vez superado el duro enfrentamiento de semifinales frente a los griegos, se supo que sería Rusia nuestro rival en la última ronda del Europeo. Pero no nos fue bien. En una desacertadísima final de los hombres más importantes del combinado nacional ( donde sólo Calderón rindió a su nivel) el campeonato se decidió en una penetración del base “rusoamericano” Holden y en una última canasta de Gasol que no quiso entrar.

Pero no debemos tomar como excusa estas jugadas aisladas para explicar el resultado del partido. El encuentro se perdió mucho antes. En la mala defensa de los tiros exteriores de los rusos(algo de lo que España había adolecido durante todo el campeonato), en la nefasta elección de los ataques durante la segunda parte, por un Navarro completamente “missing” los cuarenta minutos, pero sobre todo en la pésima noche de los nuestros en los tiros libres.

Y es que, si la semifinal se ganó gracias a una puntería magnífica de nuestros jugadores desde la línea de 4,60, la final se perdió desde esa misma distancia. Sin duda, no caben otras excusas para explicar nuestra derrota. Ni la mala suerte, ni los “balones que no quisieron entrar” ni siquiera los errores en las últimas posesiones. La final se perdió en el tiro libre, los malditos tiros libres…

Pero no seamos pesimistas, si Europa se ha resistido a los “juniors de oro”, el año próximo tendremos oportunidad para tomarnos una merecida revancha en los Juegos Olímpicos de Pekín y demostrar que el magnífico día de Saitama no fue sólo un sueño. Los jugadores siguen siendo extraordinarios y seguro que nos llevarán muy lejos.

Eso si, tendremos enfrente a los norteamericanos enrabietados y comandados por el magnífico Kobe Bryant, al combinado argentino del “Narigon” Ginobili y un Scola ya NBA, a los chinos capitaneados por el gigante Yao Ming en su propia casa… No será fácil, pero que se preparen, el huracán de nuestra “eñe” llegará con fuerza a Pekín.                             

Con este post queda inaugurado mi blog particular en el que pretendo mostrarpegaso.jpgpegaso.jpgos mi particular visión del mundo, mis aficiones, pasiones y sueños. En este espacio tendrán cabida todo tipo de temas. Desde críticas cine hasta análisis videojuegos, sin olvidarnos de la música, la televisión o el periodismo.
Bien, espero que os guste, nos divirtamos y que este blog sea una  buena experiencia para todos.

¿Os a subís a lomos de Pegaso?