Pocas cosas pueden provocar que un futbolero acérrimo como yo cambie alguna vez de canal ante un “Clásico” como el del pasado martes entre Real Madrid y Barcelona (vale, he de reconocerlo, una vez terminado el famoso pasillo, el partido quedaba bastante descafeinado). Sin embargo, los divertidos enredos de una serie como Mujeres Desesperadas me tienen totalmente atrapado, los primeros dos goles madridistas me los perdí y no me arrepiento de ello .

En la primera reposición fue donde retomé esta serie y desde entonces, no le he perdido la pista. Se trata de una comedia con la ironía como ingrediente principal. El humor negro y la crítica a la doble moral de los barrios residenciales estadounidenses, están presentes en cada capítulo, en cada escena o en cada diálogo. Pero Mujeres Desesperadas no es una comedia al uso como las demás, posee drama, intriga, enredos amorosos… Es esta mezcla de géneros lo que la convierte en una ficción especialmente divertida y diferente a las demás. Es cierto que a lo largo de sus cuatro temporadas ha sufrido algunos bajones de calidad, pero sus últimos capítulos vuelven a estar llenos de interés.

Susan es una encantadora patosa patológica, con una faciilidad increible para meterse en las situaciones más embarazosas sin comerlo ni beberlo, una adolescente eterna que roza la cuarentena y no sabe muy bien qué rumbo darle a su vida. Algunas de las situaciones más desternillantes de Mujeres Desesperadas llegan de la mano de la adorable Susan Meyer.

Gabrielle es la más pícara del barrio. Parece egoista, manipuladora,materialista… y también resulta irresistible. En la serie ha mentido, engañado y demostrado muchas veces un carácter de lo más egoista, pero ¿Quién sería capaz de reprocharle nada? Al fin y al cabo, sigue siendo una niña que sólo busca la felicidad.

Lynette es un ejemplo de fuerza y superación. Los guionistas se han cebado en innumerables ocasiones con ella y ha sabido salir indemne de las peores situaciones. La más irónica del cuarteto, siempre tiene un comentario ingenioso con el que demostrar su inteligemcia. Si, me iría al fin del mundo con Lynette y sobreviviría, estoy convencido.

Por ultimo Bree, mi mujer desesperada preferida. Quizá es el personaje más complejo de la serie, porque existen muchas diferencias entre lo que la viuda de Van de Kamp desea aparentar de cara al exterior y lo que es realmente es. Esclava de una imagen que pretende ofrecer las 24 horas del día, fracasa en casi todo lo que desea por no atreverse a ser ella misma.

Aquí acaba nuestro paseo por Whisteria Lane (con permiso de Eddie, a la que sigo considerando secundaria). Un barrio donde siempre hay secretos, donde el espectador es testigo de situaciones donde nada es blanco o negro. Posiblemente no sea la mejor serie del panorama actual, pero de lo que podemos estar seguros es que la diversión y la ironía están siempre presentes.

Anuncios

The Wire

The Wire (Bajo escucha) no es una serie de policías y ladrones convencional. Si en cualquier otra las pruebas están donde deben estar, los testigos colaboran con una rapidez pasmosa y los casos se plantean y resuelven en unos vertiginosos 43 minutos; en Baltimore todo sucede a un ritmo diferente…

The Wire, creada por David Simon bajo la tutela de la afamada cadena de cable estadounidense HBO (Los Soprano, Hermanos de Sangre…) ,es como un café que se paladea con tranquilidad por la mañana. Pausada , lenta, pero al mismo tiempo deliciosa y adictiva. No hay grandes sobresaltos en cada capítulo y puede que los espectadores que vean el primer episodio, no encuentren motivos para seguirla. Craso error, pues se estarán perdiendo una de las mejores ficciones televisivas de la década. Se debe degustar con calma , sin esperar giros repentinos y no será hasta el final de cada una de sus cinco temporadas, cuando comprendamos que hemos visto algo grande.

Puede parecer exagerado si la comparamos con Los Soprano, 24 o Dexter, pero creedme, no es así. Con el sustento de unos guiones sólidos como una roca, se va desgranando una compleja trama en la que no se conoce los típicos estereotipos del policía y el ladrón. Son personas humanas, cuyas motivaciones les han llevado a estar a umo u otro lado de la Ley y que exponen al televidente una realidad social que asusta por su autenticidad . Los actores de The Wire también están magníficos y , seguramente, la composición de sus personajes haría palidecer a más de una estrella sobrevalorada de Hollywood. Hablamos de un reparto coral, ninguno de ellos tiene un excesivo protagonismo respecto al resto y conforme se van sucediendo los hechos, pasamos a conocerlos al detalle y , por momentos, a identificarnos con ellos.

Si me piden algo que se le pueda parecer, les diré que guarda muchas similitudes con la estupenda Heat de Michael Mann y que podría decirse que American Gangster es, en gran parte de su metraje, una adaptación cinematográfica de los esquemas de esta serie (con mayores defectos, eso sí) . Nada más que decir que cada uno vea y disfrute The Wire a su manera, estoy seguro de que nadie saldrá defraudado.

Las series de médicos, desde que comenzara a principios de los noventa la veterana Urgencias se han ido haciendo un hueco en las parrillas de programación de todo el mundo. España no ha sido la excepción con dos producciones como Hospital Central o la recientemente retirada MIR. Pero hoy, no hablaremos de series españolas e intentaremos confrontar a dos de los doctores más poulares de la pequeña pantalla estadounidense. Gregory House contra Meredith Grey. House vs Anatomía de Grey.

Read the rest of this entry »

Análisis Joost, la televisión por Internet

   Hace ya algún tiempo, desde nuestro blog de tele os hablábamos de las excelencias de Joost, uno de los programas de televisión por Internet más populares y que más interés está despertando en los internautas en los últimos meses. Read the rest of this entry »

Cuando la maravillosa serie del espacio de Matt Groening desapareció de las pantallas, muchos fans de Fry, Leela, Bender y compañía pusieron el grito en el cielo indignados con los ejecutivos de la Fox. Pero era de esperar que una serie que se encontraba en su mejor momento cuando fue cancelada, no había dado su canto de cisne definitivo…

Read the rest of this entry »

El Coche Fantástico

 

Quién no recuerda la famosa frase que pronunciaba Michael Knight cuando se encontraba en apuros: “Kitt, te necesito”. Y unos segundos después, el maravilloso coche negro, propiedad de la Fundación para la Ley y el Orden aparecía para rescatar a su dueño.

Read the rest of this entry »

 

Nip Tuck: A golpe de bisturí narra la vida de dos afamados cirujanos plásticos de Miami, Christian Troy (Julian McMahon) y Sean McNamara ( Dylan Walsh), aparentemente opuestos en sus valores, inquietudes y estilos de vida, pero más similares de lo que se puede apreciar en un principio.

Mientras Sean es el padre de la  típica familia “feliz” americana, con su parejita de hijos y su complaciente esposa, Christian es todo lo contrario, un solteron empedernido que se aprovecha de su condición de cirujano para beneficiarse a las modelos más bellas del sur de Miami. A medida que transcurren los capítulos y vamos conociendo las situaciones extremas a las que se enfrentan los personajes, descubrimos que ni Sean está tan satisfecho con su ,en teoría, idílica vida familiar, ni Christian es feliz a medida que ve pasar modelos siliconadas por su cama. A ambos les falta “algo” y a lo largo de las cuatro temporadas de la serie (la quinta comienza el próximo 30 de octubre en el canal de cable FX Networks norteamericano) se esfuerzan , sin resultado, por encontrarlo.

Nip Tuck no es apta para personas hipersensibles ni fáciles de escandalizar. El sexo, las situaciones límite y la polémica impregnan cada uno de los capítulos. Las aventuras de McNamara y Troy son una verdadera bofetada a la moralidad estadounidense. Con una crítica mucho más agresiva y ácida de la que se puede ver en películas como American Beauty, desmonta los tópicos sobre lo que es bueno o malo, justo o injusto, o moralmente correcto.

Los protagonistas resuelven en cada episodio una operación de cirugía estética con unos pacientes de lo más variopintos(desde la actriz en horas bajas adicta a la cirugía, a un ventrílocuo obsesionado con parecerse a su muñeco) cada uno de ellos nos plantea un dilema moral sobre la condición humana y lo que es capaz de necesitar para alcanzar la “felicidad”. Paralelamente a la trama de las operaciones, el espectador contempla sorprendido (y sobre todo en las dos primeras temporadas, irremediablemente enganchado) hasta que situaciones extremas son llevados los cirujanos y sus seres queridos, para explorar una amplia gama de sentimientos humanos.

Nip Tuck no es una serie corriente, es, como su propio nombre indica, un bisturí hacia lo más profundo de las personas. El amor, la amistad, la felicidad… Cada uno de los personajes prueba en alguno de los 60 capítulos “la oscuridad del alma”, o hacia aquella elección de una brutalidad exagerada que nos cambiaría la vida para siempre. ¿Hasta dónde llega la moral y la ética de las personas en este tipo de situaciones? ¿Qué elección es la correcta en cada caso?

Son preguntas que se plantean a lo largo de toda la serie que cuenta con dos temporadas iniciales sublimes y con otras dos donde, a pesar de que se mantiene cierta calidad y aprecio por los personajes, las situaciones pasan a ser excesivamente exageradas e inverosímiles.

En fin, no os la perdáis, si sois capaces de soportar el primer capítulo (una muestra de lo peor de esta gran serie)no os decepcionará y ,seguramente, os mantenga enganchados a los televisores una buena temporada.